LA DESTRUCCION El Demonio a mi lado se agita sin cesar... Nada en torno de mi como un aire impalpable; yo lo trago y lo siento mis pulmones quemar, de un deseo llenándolos infinito y culpable. Sabiendo que amo al Arte mas que a nada en el mundo, Toma a veces la forma de atractiva mujer, y bajo de espaciosos pretextos, quiere hacer que acostumbre mis labios a todo filtro inmundo. Y así de la mirada de Dios, me lleva lejos, jadeante y de fatiga quebrado, a los reflejos de las hondas llanuras del hastío, desiertas... Y arroja ante mis ojos, llenos de confusión, vestiduras manchadas, heridas entreabiertas, ¡Y el sangriento aparato de la Destrucción! Charles Baudelaire - Las flores del mal. |